miércoles, 27 de febrero de 2008

Mandatos y prohibiciones Tratados de Bentham

HISTORIA LEGAL DE MANDATOS Y PROHIBICIONES DEL ESTUDIO DE “TRATADOS DE LEGISLACIÓN CIVIL Y PENAL” DE BENTHAM

Fuente:
RESTREPO, José Manuel, “Informe de la Dirección General de Instrucción Pública: sobre la Enseñanza de Bentham”…s.l, s.e, en: Obra educativa: la querella benthamista 1748 – 1832, Luis Horacio López Domínguez (Compilador), Santafe de Bogotá, Presidencia de la República, 1993, pp. 102 – 106.

- Ley de 18 de marzo de 1826. Se encarga a la dirección general de Instrucción Pública. De velar sobre los establecimientos públicos de enseñanza y promover todo lo que contribuya a la educación moral y política de los granadinos. Esta ley se nombra para sustentar el Informe de la Dirección de Instrucción Pública (José Manuel Restrepo) para recomendar la prohibición del estudio de Bentham en 1835, s.f., pero tiene que ser después de mayo donde se expide la Ley 30 que vuelve a permitir la enseñanza de Bentham en Nueva Granada).

- Artículo 168 del decreto de 3 de octubre de 1826 – Se mandan a enseñar los principios de legislación civil y penal por los tratados de Jeremías Bentham (Se dice “por ahora”- según “El informe de la dirección de enseñanza de instrucción pública, en septiembre 23 de 1835, este “por ahora” se refiere a que era provisionalmente)

- Artículo 229 del Plan de Estudios: (*Buscar) Se debe omitir por parte de los catedráticos la enseñanza de las doctrinas de Bentham que sean contrarias a la religión y a la moral

- Decreto 16 de agosto de 1827 –
“Por el cual se previno a los catedráticos que cumplieran rigurosamente con la disposición del artículo 229 del plan de estudios, respecto de la obra de Jeremías Bentham, y se autorizó a la dirección de estudios, para que suministrándosele los fondos por la universidad central, hiciera venir de Europa alguna obra de principios de legislación que no tuviera los defectos de la obra de Bentham y que luego que llegara dicha obra, cesase la enseñanza por la del expresado autor. “Por tanto, añadió el decreto, queda desde ahora reformado el artículo 168 del plan de estudios, que prescribía la enseñanza de la legislación civil y penal por los tratados de Bentham”.

- Artículo 227 del Plan de estudios – El poder ejecutivo podía variar las obras que se enseñasen en colegios y universidades. Con base en este artículo Santander pudo prohibir que se enseñasen las obras de Bentham en el Decreto de marzo de 1828

- Decreto de 12 de marzo de 1828 (Registro Oficial, página 19) Dispuso: “que en ninguna de las universidades de Colombia se enseñaran los tratados de legislación de Bentham. La dirección general de estudios debía designar otra obra, previo el informe de la junta de gobierno de la universidad, o cuidar de que los catedráticos dictaran un curso a sus discípulos, si no se hallaba una obra de legislación que fuera al propósito” “Este decreto debió observarse hasta la publicación de la ley 30 de mayo de 1835.

lunes, 25 de febrero de 2008

Pequeña biografía de Bentham


JEREMY BENTHAM (1748-1832)
http://www.geocities.com/alcaide_econoh/jeremy_bentham.htm

"Que cada hombre sea su propio abogado"


Jeremy Bentham estaba cerca de los treinta años cuando Adam Smith publicó La riqueza de las naciones. Llegó a ser el jefe reverenciado de los filósofos radicales y fue más conocido como reformador y como pensador reformista, que como economista. Había sido, sin embargo, un activo estudiante de Economía durante una fase anterior de su vida y, en 1787, publicó una Defensa de la usura, criticando a Adam Smith por aprobar un límite superior al tipo de interés. Escribió otros estudios económicos en las décadas siguientes, pero permanecieron en parte sin publicar durante su vida. Dichos estudios contienen un cierto número de ideas originales y de amplias perspectivas, que con frecuencia diferían de lo que había de ser la tradición ricardiana; el impacto de dichas ideas sobre la opinión contemporánea había de ser, no obstante, muy tenue.
La filosofía liberal del derecho se inspiró casi totalmente en Bentham. Su teoría económica -llamada clásica o la teoría del laissez faire- formó otra corriente del pensamiento liberal que debía poco a Bentham, pero que se parecía por sus fines y su punto de vista. Como las propias opiniones de Bentham sobre temas económicos, se derivó de La riqueza de las naciones. A esto se había añadido la obra de una generación de autores ingleses, así como la de los sucesores franceses de Quesnay y los fisiócratas. La economía clásica recibió su formulación más importante en los Principios de economía política (1817) de David Ricardo, que incorporó la teoría de la población asociada a Malthus y también la teoría de la renta económica que Malthus había expuesto y a la que se ha ligado el propio nombre de Ricardo. La economía surgió, así, como un estudio social independiente junto a la jurisprudencia de Bentham y al estudio de la política.

No fue la economía técnica de Bentham, sino su utilitarismo, el que había de dar gran estímulo al pensamiento de su época e influyó en el futuro desarrollo de la economía precisamente a través de sus nociones empapadas de utilitarismo. Abrió con ellas nuevos caminos que habían de llevar lejos del laissez faire y también, al hacer de la utilidad un concepto central en sus argumentos a favor de las reformas, expandió significativamente un área de especulación que sería de gran importancia para las posteriores generaciones de economistas.

Las reformas de Bentham, basadas en su utilitarismo y que él promovió incansablemente durante su larga y activa vida, cambiaron la faz de la Inglaterra del siglo XIX. Cubrieron una gran variedad de programas, desde la reforma parlamentaria a la de las prisiones y prepararon el terreno para la adopción de innovaciones sociales tan importantes como el servicio civil oficial y la determinación estadística de los hechos. Bentham fue, mas que nada, un estudioso de las leyes. Consideraba que su tarea más importante era la reforma del Derecho y el desarrollo de la ciencia legislativa. Intentó hacer derivar esta ciencia, a su vez, del principio del utilitarismo que, en la versión suya, hace de la felicidad -no de un individuo sino de la sociedad- el summun bonum, o "sumo bien". "La naturaleza ha colocado a la humanidad bajo el gobierno de dos señores soberanos, el dolor y el placer. Son los únicos que nos señalan lo que deberíamos hacer y los que determinan lo que haremos. Nos gobiernan en todo cuanto hacemos." A primera vista, esta afirmación parece hacer a Bentham exponente de un hedonismo egoísta en su variante psicológica -"el hombre desea sólo su propio placer"-, en su variante ética -"el hombre debería desear sólo su propio placer"- o en ambas. Sin embargo, este matiz tipo Hobbes no es el propio de Bentham. El centro de su pensamiento no es la felicidad individual, sino el "principio de utilidad" o principio de la máxima felicidad, que considera que el sumo bien es la máxima felicidad del mayor número de personas. La búsqueda que hace cada hombre de sus propios fines egoístas no hace aumentar la felicidad pública, es decir, no hay una armonía natural de intereses como la que Adam Smith había postulado o como la que había de surgir más tarde en la forma del darwinismo social o en las doctrina del laissez faire relacionadas con la teoría de la evolución. En su lugar, recae sobre el gobierno la tarea de dar lugar a una armonía artificial de intereses, por medio de la legislación. Para Bentham, la función de las leyes y de la ciencia que estudia las mismas es establecer un sistema de castigos y recompensas que induzca a los individuos a realizar acciones que lleven a la máxima felicidad al mayor número posible de personas.

En el campo del derecho penal, el principio de la utilidad aportaba, pensaba, un método natural para llegar a una teoría racional de las sanciones. El método técnico parte del supuesto de que el delito "merece" castigo, pero el concepto de crecimiento es esencialmente indefinible salvo en función de las prácticas e ideas existentes. El método natural, por el contrario, parte del principio de que el castigo es siempre un mal, porque causa dolor y se justifica sólo en tanto que evita un mal mayor futuro o repara un mal ya provocado.

Aunque Bentham había criticado que Smith estuviera dispuesto a admitir un máximo legal para el tipo de interés, su adopción del principio de la máxima felicidad no le llevó hacia el laissez faire, sino que tuvo más bien como consecuencia que reconociera la existencia de una serie importante de legítimas actividades del gobierno. Distinguió entre el programa del gobierno, la falta de programa y los sponte acta, es decir, las acciones que se puede confiar que los individuos emprendan espontáneamente. Como derivados del principio de la máxima felicidad en "inmediatamente subordinados" al mismo, enumera los cuatro grandes objetivos de los sistemas políticos, que son, por este orden la subsistencia, la seguridad, la abundancia y la igualdad, objetivos que pueden estar "en ocasiones, en un estado de rivalidad". Aunque Bentham dice que la legislación es un "mal necesario " y a pesar de su exhortación al gobierno de que se "esté quieto", su clasificación de los objetivos del a política y su discusión del "arte del gobierno en los asuntos de la economía política", señalan un nuevo punto de partida en dirección hacia una teoría de la política económica.

Este punto de partida separó a Bentham de la posición del estricto laissez faire y abrió nuevas perspectivas al pensamiento económico. Al elevar la igualdad al rango de objetivo de la política económica, aun cuando la colocara en último lugar, abrió un camino por el que John Stuart Mill, que desarrolló ideas nuevas sobre la distribución, había de seguirle. Cuando, a pesar de su oposición a fijar un máximo al tipo de interés, propuso fijar un máximo similar para el precio del grano, demostró sus escasos deseos de confiar siempre e invariablemente en las fuerzas del mercado. Cuando sugirió que el gobierno se hiciera cargo de los seguros de vida, puso el germen de la idea de los seguros sociales.

Cartas de Bolívar a Bentham - 1827


Encontradas en: http://www.bolivar.ula.ve/cgi-win/be_alex.exe


1) CARTA. Año 1827
1.248.- DEL BORRADOR.
Caracas, 15 de enero de 1827.

AL SEÑOR JEREMÍAS BENTHAM.
Señor:

No es concebible el retardo que ha sufrido la honrosa carta de Vd. de 13 de agosto de 1825, recibida en Guayaquil a fines del pasado. En ella me habla Vd. extensamente de las obras que ha tenido la bondad de remitirme, y habiendo experimentado el dolor de no recibirlas, sin haber visto tampoco al señor Mill, cuyo mérito y conocimiento Vd. me recomienda. Todo me ha sido igualmente doloroso; y espero que Vd. se servirá disculpar mi falta de respuesta oportuna, ya que la culpa no ha dependido de mí.
Me será muy agradable aprovechar la oferta generosa que Vd. me hace de acoger con benevolencia los jóvenes que yo haya de mandar a la escuela de Hazelwood, cuyo plan de educación práctica me recomienda como el mejor de los inventados para desenvolver el espíritu humano.
Me han sido muy sensibles las desagradables ocurrencias que ha tenido Vd. con los griegos, en Londres, los que Vd. se ha visto obligado a abandonar por justos motivos, según parece por su apreciable carta.
Por desgracia el peso de la esclavitud apaga los espíritus y los pone en estado de ser indignos de la libertad. Por eso es que tanto merece atención el cultivo de las ciencias de que Vd. me habla, para que el hombre, aun en medio de sus cadenas, pueda descubrir siquiera que tiene derechos que vindicar. No hay duda que hace más de cuarenta años que se trabaja por remover las dificultades que se oponían a la marcha de la juventud, y yo no dudo que la escuela de Hazelwood, será del número de las que más se distingan por su método de facilitar la instrucción. Así me lo persuado yo por lo que Vd. me dice de ese importante establecimiento.
Espero con ansia que la bondad de Vd. se sirva dirigirme nuevamente las obras de legislación civil y judicial, juntamente con las de educación nacional, para estudiar en ellas el método de hacer bien y aprender la verdad, únicas ventajas que la Providencia nos ha concedido en la tierra, y que Vd. ha desenvuelto maravillosamente prodigando con profusión sus goces a los individuos de nuestra desgraciada especie, que largo tiempo sufrirán todavía el mal y la ignorancia.
Yo no podré mostrar a Vd. bastantemente todo el aprecio que me merecen las sabias comunicaciones que Vd. tiene a bien dirigirme, y, por lo mismo, yo me atrevería a desear que quisiera Vd. continuarlas con su benevolencia acostumbrada.
Tengo el honor de ser de Vd. atento servidor.
Véase la carta de Bentham. O'Leary,

2) CARTA. Año 1827
1.249.- DEL BORRADOR).

Caracas, 15 de enero de 1827.
(AL SEÑOR JEREMÍAS BENTHAM).
Señor:
Tuve la honra de recibir en Lima el catecismo de economía que la bondad de Vd. se sirvió dirigirme con la carta más lisonjera para mí; porque es de Vd. cuya autoridad y saber he considerado siempre con profunda veneración.
Luego que eché la vista sobre esta obra elemental me pareció de un mérito exquisito y digno de ponerse en las manos del pueblo para su instrucción, y, en consecuencia, ordené que se publicase en español. Sin duda así habrá sido, pues el ministro del interior, el señor Pando, sujeto muy instruido, quedaba bastante interesado en aquel trabajo. Pero lo que más me ha satisfecho en esta oportunidad es el haber recibido un testimonio del recuerdo que Vd. hace de mí en medio de sus vastas meditaciones. El nombre de un soldado feliz entra en el mundo filosófico componiendo el vulgo de los hombres famosos, mas la distancia a que yo me hallo de Europa y el esplendor de la causa que he servido, me ha cubierto con sus rayos y me ha hecho parecer como yo no esperaba. Vd. mismo acaba de probarme con cuanta indulgencia soy visto por los primeros genios del Universo. Yo quedo obligado por este respecto a retribuir mi profunda gratitud a Vd. con las expresiones de la más perfecta consideración.
Su atento, obediente servidor.

Aparece dirigida a José Lancaster, pero con este nombre tachado, a continuación del borrador de la precedente; hemos supuesto que es para Bentham.

Información sobre el libro de Thedora McKennan -

Tesis de Mckennan se encuentra en: (Investigación realizada el 25 de febrero de 2008)
1) Loyola Univeristy - Chicago University:

- Dissertator: McKennan, Sr. Theodora, Department: Loyola, Chicago, Dissertation title: “Santander and the Vogue of Benthamism in Colombia and New Granada”. Advisor: Lietz, Paul
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Título:
Santander and the vogue of benthamism in Colombia and Nueva Granada
Autor(es):
MCKENNAN, THEODORA AUTOR
Fecha de edición:
1970
Editor:
S. L. : S.N.
Palabras claves:
SANTANDER, FRANCISCO DE PAULA 1792-1840. PENSAMIENTO POLÍTIC; BENTHAM, JEREMIAS. CRITICA E INTERPRETACION
Idioma:
ENG
Clasificación
L986.104M155
Ubicación :
Ej.1 Vol.1/IMPRESO/ COLECCION PILAR MORENO DE ANGEL/ préstamo:NO PRÉSTAMO/ Ubicación:MEDELLIN SALA PATRIMONIAL Consulta Estado .
Ej.1 Vol.2/IMPRESO/ COLECCION PILAR MORENO DE ANGEL/ préstamo:NO PRÉSTAMO/ Ubicación:MEDELLIN SALA PATRIMONIAL Consulta Estado
Descripción:
PAGINAS: 2 V..
VOLUMENES:.
EDICION:.
COLECCIÓN GENERAL.
SERIE:.
DESCRIPCIÓN:.
NOTAS: TESIS (DOCTOR EN FILOSOFÍA)--LOYOLA UNIVERSITY, 1970

Bentham en Latinoamerica - Benigno Pendas

Fuente: PENDAS GARCÍA, Benigno, Jeremías Bentham: política y derecho en los orígenes del estados constitucional, Madrid, Centro de Estudios Constitucionales, 1988, pp. 77 – 78.

Comentarios: Se presenta la influencia de Bentham en Latinoamérica se reseña una bibliografía al respecto tener en cuenta los libros de Theodora L. Mc Kennan sobre Santander y Bentham, Jaime Jaramillo Uribe y Armando Rojas. Tener en cuenta, a su vez el libro Rid Yourselves of Ultramarina de Bentham sobre Latinoamérica.

Reseña:

“Mencionaremos de pasada otro tema que merece igualmente una amplia monografía. Se trata de la influencia de Bentham en el mundo iberoamericano, que el filósofo conoce en pleno proceso de emancipación, al que pretende contribuir con un escrito aún inédito (Rid Yourselves of Ultramarina), al que tendremos ocasión de aludir posteriormente (cr. Infra, IV, 5), donde Bentham critica la inconsecuencia de la Constitución de Cádiz en punto al mantenimiento de colonias en “Ultramarina”, otro curioso término de su invención. El asunto atrae intensamente a Bentham, ya maduro en la época, hasta el unto de que tras recibir una visita del conocido aventurero Aaron Burr (célebre por el duelo que dio muerte a Alexander Hamilton), piensa emigrar a Méjico y solicita para ello, indirectamente, la ayuda de Jovellanos. Pretendió también ir a Venezuela, donde el sublevado general Miranda prometió hacerle “legislador” cuando fundase su Estado; en fin existe una amplia correspondencia de Bentham con varios presidentes y políticos relevantes de las nacientes Repúblicas: entre ellos, el colombiano Francisco de Paula Santander, el argentino Bernardino Rivadavia, el guatemalteco José del Valle, el chileno (* para mi venezolano) Andrés Bello y el mismo Simón Bolívar” (p.78)


Pie de página 109 sobre bibliografía de Bentham en Latinoamérica:

“Sobre Bentham y el mundo iberoamericano:
- cf. Miriama Williford, Jeremy Bentham on Spanish America: An Account of this Letters and Proposal to the new World, Lousiana State University, Baton Rouge, 1980

- Theodora L. Mc Kennan, “Benthamism in Santander’s Colombia” en: The Bentham Newsletter, No 5, 1981, pp. 29 y ss[1]

Representación de Vicente Azuero en defensa de Bentham, 1826

Autor - fuente: AZUERO, Vicente, “Exégesis de Jeremías Bentham”, en: Antología Política, Bogotá, Biblioteca Básica colombiana, 1981, pp. 231 – 245.
Título y fuente original: Fragmento del folleto titulado Representación dirigida al Supremo poder Ejecutivo contra el prebístero doctor Francisco Margallo, por el doctor Vicente Azuero (Bogotá: Imprenta de F. M. Stokes, 1826) 36 p. Reimpreso en 1944 en: Documentos sobre el doctor Vicente Azuero, comp. de Guillermo Hernández de Alba y Fabio Lozano y Lozano, Bogotá, Biblioteca de Historia Nacional, vol. 71; Imprenta Nacional, pp. 282 – 302.

Comentarios: - Tener en cuenta que se trata de una Representación, ver el libro de GARRIDO, Margarita, Reclamos y representaciones: variaciones sobre la política en el Nuevo Reino de Granada, 1770 – 1815, Bogotá, Banco de la República, 1993, sobre el significado de las representaciones en la Colonia.

- Cómo se conocen las prohibiciones por Bula, el caso del sacristán Margallo afirma que los libros de Bentham han sido prohibidos por la Bula In Coena Domini, averiguar sobre dicha Bula.

Reseña:

EXEGESIS DE JEREMIAS BENTHAM (1826)[1]

Excelentísimo señor:

Me es bien molesto y desagradable tener que dar cuenta a V.E. de un acontecimiento, que si a la primera vista parece pequeño, basta un poco de meditación para descubrir la influencia funesta que puede ejercer sobre la suerte del país. Puede ser que logre manifestar esta importante verdad, y llamar sobre ella toda la atención del supremo gobierno. Entonces, es seguro que se dictarán aquellas medidas que sugiera el bien de la patria, y que atajando el daño cuando todavía no es muy profundo, son más benéficas y saludables que las que, ocurriendo cuando ya se han inveterado, suelen ser ya ineficaces y siempre más dolorosas.

En las últimas semanas de la próxima cuaresma he sido yo el objeto de las criminales difamaciones de un eclesiástico faccioso y rebelde a las leyes de la República; o más bien, no lo he sido tanto, yo, cuanto el juicioso sistema de educación de la juventud colombiana establecido por el gobierno. El doctor Francisco Margallo, sacristán de la parroquia de las Nieves de esta ciudad, ha atacado en dichos días la enseñanza de los principios de derecho civil y penal por el célebre jurisconsulto inglés Jeremías Bentham.

En la iglesia de la Orden Tercera ha dirigido ejercicios espirituales a cosa de cuarenta personas, en que dijo con el mayor acaloramiento que “El Colegio San Bartolomé era un semillero de impiedad y de herejía, que profetizaba que sería incendiado, y que ojalá fuese aquella misma noche en que hablaba”; se produjo particularmente contra la cátedra de derecho público y contra la enseñanza de Bentham, cuyas doctrinas aseguró se impías, y excomulgados los que las adoptaban; me designó particularmente como un hombre que, después de haber sido su discípulo en teología, me había pervertido con malas compañías y malos libros; y pintó al expresado Colegio como una escuela de costumbres corruptoras.

En el monasterio de Santa Gertrudis ha repetido igual predicación en ejercicios semejantes a que asistía un gran concurso. Y por último, el sábado de pasión, día 18 del próximo marzo por la noche, ha asaltado por sorpresa a los alumnos del Colegio San Bartolomé con el solo objeto de hacer una violentísima declamación contra el estudio de Bentham, cuyas obras ha llamado prohibidas por la bula In Coena Domini, y excomulgados los que enseñaban y seguían sus principios; ha querido compeler a los ejercitantes a detestar de ella como incompatibles con la religión cristiana, poniéndolos a escoger entre Jesucristo y Bentham; y me ha designado allí también especialmente, diciendo que me había dejado preocupar de errores.

Para que se comprenda toda la extensión de la criminalidad de estos actos, no debo permitir que V.E, autorizado ampliamente al efecto por la ley de 28 de julio del año 11, expidió en 8 de noviembre del año 15 un decreto, por cuyo artículo 1º. Previno que los catedráticos de derecho público enseñaran los principios de legislación por Bentham, los principios de derecho político constitucional por las obras de Constant o Lepage, y el derecho público internacional por la obra de Vattel; y por el artículo 2º., que los rectores de las universidades y colegios, y también los gobernadores de las provincias, cuidarían de que inmediatamente se cumpliese esta disposición.

Tampoco debo pretermitir que yo estaba muy ajeno de encargarme de la cátedra de derecho público de San Bartolomé, así por las muchas ocupaciones de mi empleo, como porque consideraba que había otras personas que pudieran desempeñarla ventajosamente y que no hice sino ceder a las instancias de varios amigos, y a los deseos que manifestó V. E (…)

(…) El doctor Margallo ha fundado la prohibición y las excomuniones de las obras de Bentham en la bula de la cena: y esto sólo es un delito. La mencionada bula, que algunos atribuyen a Martino V y otros a Bonifacio VIII y cuya publicación anual el día jueves santo ordenó Paulo III, ha existido más de doscientos años antes que naciese Bentham y que sus escritos viesen la luz pública. Así, la bula sólo ha podido proscribir sus obras proféticamente, sin conocimiento de causa y sin saber lo que habían de contener sería bueno o malo. Tal es la doctrina de estos teólogos absurdos, esclavos de las preocupaciones groseras, que desconocen los preceptos de Jesucristo sobre el modo, casos y preocupaciones con que debe imponerse la excomunión, y que pretenden dogmatizar con opiniones largo tiempo ha desacreditadas en todo el universo católico.

(*No se exactamente ha que se refiere este párrafo pero puede ser a que Margallo utilizó una Bula antiquisima para valerse de la excomunión?)

[1] Fragmento del folleto titulado Representación dirigida al Supremo poder Ejecutivo contra el prebístero doctor Francisco Margallo, por el doctor Vicente Azuero (Bogotá: Imprenta de F. M. Stokes, 1826) 36 p. Reimpreso en 1944 en Documentos sobre el doctor Vicente Azuero, comp. de Guillermo Hernández de Alba y Fabio Lozano y Lozano, Bogotá, Biblioteca de Historia Nacional, vol. 71; Imprenta Nacional, pp. 282 – 302.

Información primera noticia de Bentham en Colombia - Restrepo Piedrahita

Fuente: RESTREPO PIEDRAHITA, Carlos, Primeras Constituciones de Colombia y Venezuela, Bogotá, Universidad Externado de Colombia, p. 320. Tomada la cita del libro de RUFINO CUERVO, Vida de Rufino Cuervo y noticias de su época, Bogotá, Tomo I, Biblioteca Popular de Cultura Colombiana, 1946, pp. 15 – 7.


Reseña:

“Acaso la primera vez que en Colombia se nombró a Jeremías Bentham fue en “La Bagatela” de Nariño (Números 23 y 24, diciembre de 1811), donde se reprodujo, tomandoló de el Español, periódico publicado en Londres por Blanco White, un artículo publicado de su manuscrito. Pero su gran crédito le vino de haber sido considerado como un oráculo de la revolución española (*Constitución de Cádiz 1812 – 1814): para el Código penal que iba a darle las Cortes fue consultado por el Conde Toreno, y en los mismos momentos salió la traducción que debía difundir por donde quiera una de sus obras capitales (…) Este paralelismo de las ideas recibió forma más concreta en la Constitución y las leyes…” (p. 320)

Reseña del libro de Miriam Williford: Jeremy Bentham on Spanish America



RESEÑA DEL LIBRO DE MIRIAM WILLIFORD “JEREMY BENTHAM ON SPANISH AMERICA


Por: Gonzalo A. Ramírez Cleves
Maestría en Historia. Prof. Sergio Mejia

El libro de Miriam Williford “Jeremy Bentham on Spanish America” (Lousiana State University Press, 1980), relata la relación que tuvo Bentham con la América española a finales del siglo XVIII y comienzos del XIX. Durante este período se presentan los movimientos de Independencia de España por parte de sus colonias y la Constitución y la implementación de los primeros gobiernos independientes en dicho territorio. La autora divide su obra en nueve capítulos en donde se encarga de analizar cómo se produce el interés de Bentham por la América Hispánica (Why spanish America?) y qué ideas y proyectos elabora el pensador inglés para las excolonias. Williford estudia cómo Jeremy Bentham aconseja a los líderes hispanoamericanos adoptar su idea de codificación bajo el presupuesto utilitario (Capítulo II, The Code) y la recomendación de ciertos modelos políticos, en especial la adopción del modelo de gobierno republicano en contra del monárquico (Capítulo III “The Government”). Igualmente la autora estudia cómo Bentham desde un principio esta a favor de la Independencia de las colonias por parte de Francia y España y especifica cómo a través de sus escritos “Emancípate Your Colonies (1793) y “Rid yourselves of Ultramarina” (1821) el autor ingles participa activamente en este propuesta (Capítulo IV).

Por otra parte, en el capítulo V y VI respctivamente, la autora analiza los escritos y proyectos enviados a los Hispanoamericanos sobre ¨Libertad de Prensa¨ (Liberty of the Press), y la propuesta del autor inglés para la construcciónd de un canal transoceánico que estableciera una comunicación rápida entre los territorios independizados y los Estados Unidos que denomina el ¨Junctiana Canal¨. En el capítulo séptimo, la autora estudia las cartas de Bentham a los líderes revolucionarios referente a la Educación y los métodos de enseañanza a adoptar en la América Española[1]. Por último, la autora se dedica a referenciar en el capítulo VIII cuáles fueron los corresponsales hispanoamericanos de Bentham y cómo se mantuvo esta comunicación constante.

Jeremy Bentham es conocido especialmente por la propuesta política y jurídica utilitarista en donde se recomienda adoptar una nueva ética basada en el sensualismo y la búsqueda de lo más provechoso para el hombre. La propuesta utilitaria de Bentham y James Mill se resume en que “Hay que buscar la felicidad para el mayor numero”, a través de la promulgación de leyes y códigos que se adecuen a dicho principio para que la mayoría de las personas encuentren la satisfacción de sus necesidades y deseos. Del mismo modo, toda política, sistema educativo etc. debe estar orientado por el principio utilitario que sería la última expresión del movimiento racionalista en el siglo XIX.

En nuestro país se conocen los trabajos de Bentham desde los primeros años de la República donde se reproducen sus escritos y se importan sus obras, especialmente las traducciones y ediciones de Etienne Dummont sobre los Tratados de Legislación y los principios sobre la moral. Desde que Antonio Nariño en 1811 publicará en el No 23 de la Bagatela un artículo sobre la “Libertad de prensa” traducido por Blanco White[2], el pensamiento jurídico, político, filosófico y ético de Bentham se reprodujó, con gran amplitud por los liberales neogranadinos independistas, sedientos de una teoría y una filosofía que orientaran el nuevo orden de la Nación. En Colombia los liberales recepcionaron las ideas y propuestas de diversos autores ilustrados, especialmente franceses e ingleses para formar las bases políticas y jurídicas de la nueva República. El liberalismo político se conjuga con una serie de propuestas que se pueden resumir en la búsqueda de nuevos patrones alejados del escolaticismo y de las verdades inmutables dadas por la religión católica. El pensamiento de Bentham se encuentra dentro de las tesis más radicales en contra de las propuestas tradicionalistas del ancien régime hispanoamericano, representado por la Iglesia y la Corona. No es casual que después de la Independencia de las colonias los sectores más reaccionarios como la Iglesia católica prohibieran la lectura de Bentham por encontrarlo inmoral y contrario a sus principios. Famosas fueron en Colombia las polémicas entre algunos liberales benthamitas como Vicente Azuero, que acogieron las obras del autor inglés con agrado para dictar sus clases sobre legislación en la Universidad del Rosario, y sectores de la Iglesia tradicionales como el padre Margallo quien consideraban a Bentham un ateo que fundamentaba sus obras en la búsqueda del placer a la manera de los epicúreos griegos. La polémica de Bentham en torno a la educación en las nuevas repúblicas, ha sido reseñada por diversos autores, sin embargo Bentham como comprueba Williford, no solo influyo a través de sus libros, sino a través de su correspondencia y amistad con diferentes próceres y líderes hispanoaméricanos desde los comienzos mismos del movimiento independentista.

La autora relata en la obra cómo desde 1808 Bentham se encuentra atraído por emigrar al Nuevo Mundo y establecerse como el legislador de las nacientes repúblicas. Creía el autor inglés que las colonias americanas eran propicias para fundar todo un nuevo sistema político y jurídico que se basara en su principio de utilidad por el fracaso que habia tenido la adopción de sus propuestas en Inglaterra[3]. Williford nos cuenta los contactos que realizó el autor inglés con el gobierno español, para transladarse a la Ciudad de México[4]. Sin embargo, por estas fechas dicho gobierno encontraba peligroso que personajes como Bentham intervinieran en su política interna y por ende no otorgaron el permiso requerido. Ante el fracaso de su sueño mexicano para constituirse como el Nomoteta o legislador utilitario en la Nueva España, Bentham decide trasladarse a Venezuela, especialmente por la amistad que había tenido con Francisco de Miranda. Este proyecto tampoco se lleva a cabo, por la detención y posterior muerte del prócer venezolano en 1813.

Ante el fracaso de su primera idea de emigrar el nuevo mundo para establecerse como el redactor de las leyes y códigos de algún país recientemente independizado, Bentham no cesa en su idea de influir con sus escritos, planes, proyectos, recomendaciones y consejos, que se establece a partir de la correspondencia constante con algunos líderes hispanoamericanos como el guatemalteco José del Valle, el argentino Bernardino Rivadavia, el chileno Bernardo O‘ Higgins y el colombiano Simón Bolívar[5]. Así mismo la autora se encarga de reseñar alguna correspondencia que Bentham mantuvo con sus compatriotas, como viajeros y diplomáticos[6], que le informaban al autor inglés el curso de los acontecimientos de la América Hispánica. La autora comprueba cómo en consonancia con dicho interés, el pensador inglés propone desde los inicios del movimiento liberal, la Independencia de las colonias de España, ya que según los escritos de Bentham, las viejas instituciones tienen que ser destruidas y las nuevas tienen que ser construidas sobre la base del principio de utilidad.

Además se analiza en el texto cómo Bentham pretende por medio sus escritos y proyectos estar presente en esta transformación, para que a través de las instituciones políticas y sociales diseñadas por él desde su casa de Londres se puede hacer cumplir su deseo de proveer mayor felicidad para el mayor número por intermedio de la codificación de las leyes, la libertad de prensa y la implementación de los nuevos principios educativos. Sin embargo, según Williford, en lo que nunca pensó Bentham fue en que dichas sociedades están formadas por personas, clases y estamentos, así como situaciones económicas que no tuvo en cuenta el autor inglés al proyectar su utopía en el nuevo mundo. La intención de Bentham de convertirse en el gran legislador, en el oráculo del nuevo mundo, en donde se extendieran sus ideales de justicia a través de los códigos y Tratados de Legislación no consideró según la autora, situaciones y poderes establecidos en la América española como la Iglesia, los latifundistas y el ejército. Así mismo, a pesar de que Bentham se encontraba informado sobre la situación de Hispanoamérica a través de los recortes de prensa[7] y las noticias de amigos, se desconocía por parte de éste aspectos relevantes de la América española como por ejemplo la importancia de la población indígena en estos territorios.

El libro de Williford lo que intenta mostrar es el interés de Bentham por Hispanoamérica, a quien el pensador inglés denomina Ultramarina, pero no se encarga de demostrar la influencia efectiva del pensamiento del autor inglés en estos territorios. Aunque la autora realiza un especial esfuerzo en compilar y hacer públicos algunas cartas y documentos inéditos de Bentham encontrados en el Museo Británico y la University College of London, creemos que debió hacer un mayor esfuerzo en comparar dicha documentación con la historia constitucional y política en Latinoamérica. Por ejemplo se comete el error de decir que Bentham diseño un proyecto de Constitución para Colombia en 1822 que constaba de 10 Títulos y 191 artículos[8], y de lo que en realidad se trataba era de la reseña que hacía Bentham de la Constitución promulgada en Cúcuta en 1821, que seguramente había llegado a sus manos enviada por alguno de sus corresponsales.

En conclusión el libro de Williford es una buena referencia historiográfica para conocer la relación de Bentham con Hispanoamérica a través de sus escritos, cartas y documentos; sin embargo, no tuvo en cuenta la autora el análisis de cómo se recepcionaron y acogieron dichos textos en la América española y cuál fue su repercusión e influencia real y específica. En esta segunda labor el libro carece de documentación y de información y muchas veces cae en errores como el reseñado por la falta de un estudio y profundización en la comparación de los contextos históricos entre el Viejo y el Nuevo mundo.


[1] Especialmente el método de Lancaster y las escuelas de Hazelwood.
[2] Publicado originalmente en su periódico “El Español”.
[3] Especialmente la construcción del Panóptico que no pudo ser llevado a cabo por falta de financiación, en tiempos de Jorge III.
[4] Especialmente con el embajador inglés en España, Lord Holland, y con el liberal español Gaspar de Jovellanos.
[5] En este análisis Williford omite la correspondencia entre Bentham y Francisco de Paula Santander.
[6] Por ejemplo Francis Hall quien viajó y le informó sobre Colombia.
[7] Especialmente el Morning Chronicle
[8] En la página 23 y ss. del texto
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Titulo: “Representación que con oficio recomendatorio del señor provisor gobernador del arzobispado han dirigido al Senado los muy venerables señor Dean, Prebendados, Respetables prelados y padres de familia solicitando la proscripción del Tratado de Legislación de Jeremías Bentham, como también de los demás que contengan doctrinas perniciosas”, Bogotá, s.e, 1835, 16 p.,

Autores: Señor Dean, Prebendados, Respetables prelados y padres de familia
En: Obra Educativa: La Querella Benthamista, 1748 – 1832, Luis Horacio López Domínguez (Compilador), Santafe de Bogotá, Presidencia de la República, 1993, pp. 102 –- 107, Obra Educativa: La Querella Benthamista, 1748 – 1832, Luis Horacio López Domínguez (Compilador), Santafe de Bogotá, Presidencia de la República, 1993, pp. 98 – 101
Biblioteca Nacional de Colombia, Fondo Pineda, No 275 (800). 1835 (18/5)

*Lo que esta en azul son correcciones del documento publicado que considero pertinentes. También palabras que no se su significado para la época

“Representación que con oficio recomendatorio del señor provisor gobernador del arzobispado han dirigido al Senado los muy venerables señor Dean, Prebendados, Respetables prelados y padres de familia solicitando la proscripción del Tratado de Legislación de Jeremías Bentham, como también de los demás que contengan doctrinas perniciosas”


República de la Nueva Granada, Bogotá y mayo 18 de 1835

Señor presidente de la cámara del senado. Acompaño a vuestra excelencia la adjunta representación de los muy venerables señor deán, prebendados, respetables prelados y padres de familia, con el objeto que en ella se expresen, y como prelado de la Iglesia la suscribo, esperando que será atendida como es de creerse de la piedad y religiosidad de los honorables miembros de la cámara que vuestra excelencia tiene el honor de presidir.
Dios guarde a vuestra excelencia
El provisor V.C y gobernador del arzobispado
Pablo Plata.

Excelentísimo señor
El capítulo metropolitano de Bogotá ha creído ser obligación de su destino condescender a la instancia de los padres de familia, que suscriben, reducida a que esta corporación una su clamor y súplica a las suyas, representando a vuestra excelencia lo que vamos a expresar. Los padres, naturalmente interesados en procurar las ventajas de sus hijos, en la cátedra literaria, han juzgado de su deber hacer presente y pedir a vuestra excelencia que reputan más interesante y absolutamente necesario en el particular.
El impreso que, con el mayor respeto acompañamos, hace ver concluyentemente que el escrito de Jeremías Bentham se halla en total contradicción con los dogmas sagrados de la religión cristiana. Sus opiniones, máximas, reglas y preceptos sólo tiran a destruir la revelación, de manera que para seguirlas es preciso renunciar al evangelio, y estudiar la incredulidad, que tenga bueno y malo, de útil y pernicioso. No, señor excelentísimo, éste es un escrito envenenado que nada tiene de útil ni de bueno y en que todo perjudica. Es una producción de sistema que aun por los filósofos de la gentilidad, fue mirado con aversión y desprecio. Es la doctrina abominable de Epicuro, que no solamente es opuesta a la pureza, verdad y santidad incostentable de la religión de Jesucristo, nuestro Dios y redentor, sino que mina la paz, perturba la sociedad, arruina todos los principios del bien público, y contribuye a corromper y perder los gobiernos más cimentados, como experimentaron los romanos y los griegos[garc1] .
Bentham establece toda su soñada legislación sobre el deleite y el dolor, es decir, sobre la sensualidad y bien particular del individuo. Este es el fundamento y base de cuanto enseña. ¿Cuál será el edificio que levanta? Desde el año de 1826 se hizo ver con escritos perentorios, que la lección de este libro, forjado de industria para combatir la verdadera religión, y para infestar a sus lectores, sólo puede servir para envenenarlos. Uno de estos escritos es la carta presentada, en que se ve un extracto de los errores que en esta obra compilaron su editor señor Dumont, su anotador el emigrado Salas y Jeremías Bentham, cuyos pensamientos, tomados de los escritos más infautados, han sido motivo que la obra lleve su nombre[garc2] .
Nuestra corporación, que no puede prescindir del dolor que causa el conocimiento de las consecuencias funestas que parecen inevitables en perjuicio de la juventud, se ve precisada a juntar su sentimiento con los de las personas que suscriben. Estos buenos padres estrechados, tanto por el afecto natural a sus hijos, como por la rigurosa obligación de mirar por su educación cristiana, se hallan reducidos a una extraña aflicción. Por una parte desean que sus hijos se instruyan en los principios republicanos, siguiendo y consumando la cartera de estudios. Por otra los retrae el próximo peligro de exponer a los objetos de su mayor cariño a una seducción, que infaliblemente les debe ocasionar el estudio de unas doctrinas que los perderán para siempre[garc3] . Ellos imploran con nosotros las consideraciones sabias de vuestra excelencia.
Resueltos a retirar a sus hijos de concurrir a las aulas, mientras se permita dar las lecciones de Bentham, solo esperan de la piedad de vuestra excelencia salir de este conflicto, y al intento suplicamos todos rendidamente que vuestra excelencia se digne proscribir este libro, prohibiendo que se haga uso de él para la enseñanza pública, como también los otros que contengan doctrinas perniciosas; y por cuanto el congreso está para determinar sus sesiones, pedimos que el proyecto de decreto que recaiga sobre esta petición se declare urgente[garc4] .

Andrés María Rosillo, deán. Vicente Antonio Gómez, prebendado. Marcelino Castro, prebendado, Juan Nepomuceno Escovar, prebendado. José de Torres Estans, prebendado. José María Santander, prebendado. Antonio Herrans, prebendado. Fray Joaquín Galvis, provincial. Fray Felipe Bernal, provincial. Fray Pedro Cuervo, provincial. Fray Juan José Melo, prior. Fray Juan Francisco Navarro, guardián. Fray Antonio Vargas, prior. Fray Pedro Achurí, rector. Fray Salvador Camacho, cura. Doctor Juan José Ardila, cura, Doctor Vicente Ferrer Bernal, presbítero. José María Roballo, presbítero…. y otros

Comentarios:
[garc1]Esta es una obra perniciosa que sigue la doctrina abominable de Epicuro que corrompió a griegos y romanos y en contra religión de Jesucristo,

[garc2]Y en 1826 se había enviado una Carta con los “errores” de la obra editada por Dumont, comentada por el “emigrado” Salas y Jeremías Bentham.

[garc3]Si quieren el estudio republicano, pero no con unas bases que pueden hacer perder a sus muchachos para siempre.

[garc4]Piden que se de un proyecto de decreto que proscribe el libro de Bentham en los estudios y que dicho Decreto se declare urgente

domingo, 24 de febrero de 2008

Resolución que manda la enseñanza por Bentham - 1835


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Titulo: Resolución que manda la enseñanza por Bentham

Autor: Lino de Pombo
(Secretario del Interior)
Obra Educativa: La Querella Benthamista, 1748 – 1832, Luis Horacio López Domínguez (Compilador), Santafe de Bogotá, Presidencia de la República, 1993, pp. 107 –- 110
Gaceta de la Nueva Granada, No 212. 1835 (18/10)
- Se afirma que no se acogerá la recomendación del Informe de la Dirección General de Instrucción sobre prohibir el estudio de la obra de Bentham. Solo se acogen de que se va a prevenir públicamente de que se adopte

- Prevénganse a los catedráticos hasta tanto no haya otro texto lo que dispone el artículo 229 del decreto orgánico de 3 de octubre de 1826

- Que no sobrepongan la enseñanza de moral y derecho natural (artículo 33 de la ley de 18 de marzo de 1826, y 158 del citado decreto[garc1] ),

*Lo que esta en azul son correcciones del documento publicado que considero pertinentes.


RESOLUCIÓN QUE MANDA LA ENSEÑANZA POR BENTHAM


La dirección general de instrucción pública acordó solicitar al ejecutivo, y lo solicitó en efecto, exponiendo sus razones en un largo informe, que consiguientemente a lo resuelto en 16 de agosto de 1827 y en 12 de marzo de 1826, y usándose de la facultad del artículo 229, parágrafo único, del decreto de 3 de octubre de 1826, órganico de la enseñanza pública, se suprimiese nuevamente en todas las universidades, colegios y casas de educación la enseñanza de los principio de legislación civil y penal por las obras de Jeremías Bentham. En vista de dicho informe se ha dictado el día 15 de este mes, por la secretaría del interior, la siguiente resolución[garc1] .
Examinado atenta y detenidamente el presente informe de la dirección general de instrucción pública, ha considerado el ejecutivo que si por una parte los principios generales de legislación universal que establece y desenvuelve el jurisconsulto Bentham y sobre todo su comentador Salas[garc2] , pueden dar motivo a alarmas en algunos padres de familia; de otra parte puede más bien influir en ello la falta que acaso haya habido de una explicación minuciosa y detenida de los mismos principios en las respectivas clases, y el recargo de las materias que se enseñen durante el curso, pues todo error que de aquí nazca, y que se propague por una equivocada inteligencia del texto, es realmente perjudicial a la juventud[garc3] .
No desconoce tampoco el ejecutivo la facilidad con que nacen y cunden esta especie de alarmas, u otras semejantes, como que desde el principio de la resolución, y durante su curso, las ha habido por la abolición del tribunal llamado llamado de santo oficio, por la enseñanza de algunas doctrinas canónicas que bajo el gobierno español estaban proscritas, por la ideología y hasta por las máximas liberales que son en el día dogma políticos[garc4] ; y sin embargo, ni se retrocedió en los pasos dados a impulsos de la ilustración del siglo, y para beneficio de los mismos, que se alarmaban, ni se dejó de marchar hacia delante en la grande obra de reformar y generalizar la enseñanza pública. Los progresos de ésta, la acción del tiempo y otros medios regulares han ido calmando poco a poco los ánimos, disipando las ilusiones y conduciendo a la República en armonía con el estado actual de la civilización, y con la libertad que ha proclamado para el pensamiento, como para el país y para el individuo.
Ocurren además otras reflexiones.

1º La ley de 3 mayo de este año mandó restablecer integramente en su fuerza y vigor el decreto orgánico o plan general de enseñanza pública de 1826[garc5] , en cuanto no fuese contrario a dicha ley, estando allí designada la citada obra como texto para la enseñanza de los principios de legislación; y lo dispuso así el legislador, a pesar de que ante el mismo congreso solicitaron algunos padres de familia lo que la dirección solicita ahora el ejecutivo.
2º Los tratados de Bentham, particularmente los de legislación civil y penal, admirables por el espíritu de análisis con que están escritos, y por lo luminoso y profundo de sus doctrinas, ilustran el entendimiento; y aunque nada hay en dichos tratados de legislación civil y penal que leído con meditación y bien comprendido pueda ser perjudicial y alarmante, sino muy lejos de eso, provechoso y consolador para la humanidad; trozos o proposiciones aisladas de sus principios fundamentales, leídas a la ligera por jóvenes ardientes y entusiastas, pudieran extraviar su espíritu irreflexivo[garc6] . La obra círcula libremente por todas partes, sin que pueda ni deba impedirse su introducción y circulación[garc7] ; y si ella ha de ser vista y estudiada por los alumnos de jurisprudencia, fuera de las aulas, vale más que lo sea dentro de ellas, bajo la dirección de profesores que cuiden de explicarla, y de que se la repase con fruto.
3º Si algún daño puede acaso producir dicha obra, extraviando las ideas de uno y otro joven que la lea y la comprenda mal, su estudio bien hecho generalizará nociones exactas sobre la importante ciencia de que trata, y hará que se busquen en la razón y en la naturaleza, únicas fuentes de los justo y de lo cierto, y no en el espíritu de imitación y rutina, las bases de la legislación de un pueblo libre[garc8] . Conviene por tanto que se la enseñe y analice en los establecimientos de instrucción secundaria y superior[garc9] . La libertad de imprenta produce difamaciones y libelos, escándalos y rencillas; pero es una garantía contra los abusos del poder, es el intérprete de la opinión pública, y quien la forma y consolida es el instrumento y la arena de los debates políticos, y nadie piensa por eso ni pensará en suprimirla.
4º Aún no se ha proporcionado, conforme a la disposición del decreto ejecutivo de 16 de agosto de 1827, una obra de principios de legislación que pueda reemplazar a la Bentham para el estudio de ese ramo de jurisprudencia, que se mandó enseñar por la ley de 18 de marzo de 1826, y que se manda enseñar también por la de 3 de mayo de 1835.
Pero el ejecutivo, en el presente caso, debe conciliar las disposiciones legales con el interés de la buena educación de la juventud; debe tener como siempre por norma la ley, y por objeto la conveniencia pública, siendo superior a preocupaciones de toda especie, que dominan o influyen transitoriamente, y que nunca son buen principio de raciocinio. En consecuencia, de acuerdo con el dictamen del consejo de gobierno, se resuelve:
1º Prevéngase a los catedráticos de principios de legislación universal en las universidades, colegios y casas de enseñanza de la República, bajo la más estrecha responsabilidad, y cuídese de que así se verifique, que entre tanto se designa otro autor elemental como texto para la enseñanza de dicho ramo, cumplan escrupulosamente con lo dispuesto en el artículo 229 del decreto orgánico de 3 de octubre de 1826[garc10] , explicando las doctrinas y proposiciones de Jeremías Bentham, de modo que ellas no se sobrepongan a las leyes que prescriben la enseñanza de moral y derecho natural (artículo 33 de la ley de 18 de marzo de 1826, y 158 del citado decreto[garc11] ), y declaran una protección especial a la religión revelada. Por consiguiente, ni podrán enseñarse, ni menos sostenerse en certámenes públicos, principios contrarios a tales disposiciones, sobre lo cual usará de sus facultades naturales de la dirección general.
2º La misma dirección examinará detenidamente las obras que además de la Bentham se citan en el artículo 168 del decreto orgánico de 1826, o cualesquiera otras que versen sobre las materias que según dicho artículo deben enseñarse; e informará si es posible adoptar alguna de ellas con ventajas en calidad de texto para los cursos de principios de legislación universal, en reemplazo de la Jeremías Bentham, supuesto que ni se ha redactado ni puede de pronto esperarse que se redacte en el país una obra elemental perfectamente adaptada a nuestros principios religiosos y políticos[garc12] .
3º La presente resolución será leída públicamente por los catedráticos de las diferentes asignaturas de la clase de jurisprudencia, en las aulas y con asistencia de los alumnos, luego que la reciban comunicada por el superior respectivo[garc13] .
Transcríbase a la dirección general para los fines del caso. Y publíquese en la gaceta.
Por su excelencia,

El secretario,
Pombo.

Comentarios:
[garc1]Resolución de la secretaría del Interior, dictada el 15 de este mes…

[garc2]Habla sobre todo del Comentador Salas. Quejas de los padres de familia

[garc3]Hay un mal entendimiento del texto

[garc4]Se compara con otros debates como abolir la inquisición, abolición de la enseñanza de algunas doctrinas canónicas que bajo el gobierno español estaban proscritas.

[garc5]Decreto de 3 de mayo de 1835 mandó restablecer integramente en su fuerza y vigor el decreto orgánico o plan general de enseñanza pública de 1826 [garc5], en cuanto no fuese contrario a dicha ley,

[garc6] No puede ser entendido que sea perjudicial y alarmante esta obra

[garc7]No puede ser impedida su circulación

[garc8]El libro es bueno da nociones exactas sobre la naturaleza.

[garc9]Que se enseñe en los establecimientos de secundaria y superior

[garc10]Prevénganse a los catedráticos hasta tanto no haya otro texto lo que dispone el artículo 229 del decreto orgánico de 3 de octubre de 1826

[garc11]Que no sobrepongan la enseñanza de moral y derecho natural (artículo 33 de la ley de 18 de marzo de 1826, y 158 del citado decreto [garc11]),

[garc12]Se e informará si es posible adoptar alguna de ellas con ventajas en calidad de texto para los cursos de principios de legislación universal, en reemplazo de la Jeremías Bentham

[garc13]Esta resolución será leída públicamente por los catedráticos de las diferentes asignaturas de la clase de jurisprudencia, en las aulas y con asistencia de los alumnos, luego que la reciban comunicada por el superior respectivo [garc13]

“Informe de la Dirección General de Instrucción Pública: sobre la Enseñanza de Bentham”…s.l, s.e, 1835


“Informe de la Dirección General de Instrucción Pública: sobre la Enseñanza de Bentham”…s.l, s.e, 1835 (Tiene que ser con posterioridad a mayo de 1835, fecha de expedición de Ley 30 de mayo de 1835)
Título - Autor
“Informe de la Dirección General de Instrucción Pública: sobre la Enseñanza de Bentham”…s.l, s.e, 1835 (*Tiene que ser con posterioridad a mayo de 1835, fecha de expedición de Ley 30 de mayo de 1835) - José Manuel Restrepo.
Ubicación de la fuente:
Obra Educativa: La Querella Benthamista, 1748 – 1832, Luis Horacio López Domínguez (Compilador), Santafe de Bogotá, Presidencia de la República, 1993, pp. 102 –- 107
Fuente - Fondo:
Archivo histórico Restrepo.
Fondo III, V. 2 p. 478 – 479
Tema:
- Crítica a la enseñanza de Bentham en las Universidades y colegios (Ley 30 de mayo de 1835), por parte de la Dirección de instrucción pública en cabeza de José Manuel Restrepo.

- Recomienda que de “ser llegado el caso de que se suprima nuevamente en todas las universidades, colegios y casas de educación, la enseñanza de los principios de legislación civil y penal por las obras de Jeremías Bentham[garc1] ” (Parte final)
Comentarios:

-Muy bueno el documento ya que hace un recuento de la legislación anterior sobre mandar a estudiar y luego prohibir el estudio en las universidades, colegios y casas de educación, Los Tratados de legislación Civil y Penal de Bentham.

- Los argumentos son variados: es una teoría que basa legislación en la utilidad, se basa en Epicuro y la historia demuestra que condujo a la corrupción en Grecia y Roma, va en contra de la religión católica, la autoridad del papa, los principios naturales. Enseña una moral fundada en la ambición y el egoísmo y no en la nobleza que fue la base para salir de la tiranía española. Se da el ejemplo del Certamen de Legislación Universal que tuvo lugar en la Universidad de Cundinamarca (1834) para decir que el estudio de dicha obra exalta los ánimos.

- Hace referencia a que la Dirección General de Instrucción Pública tiene facultades legales para recomendar al ejecutivo que nuevamente se prohíba el estudio de esta obra (Basan su potestad en la ley de 18 de marzo de 1826 sobre vigilancia de la moral en los centros públicos de enseñanza. Sin embargo, termina el informa diciendo que en todo caso el Presidente decide y esto es tan solo un informe

- Considera que el Congreso no tiene potestad para impedirle al Ejecutivo dictar un Decreto en contra – Porque la renovación de los estudios se dio mediante la Ley de 30 de mayo de 1835

*Lo que esta en azul son correcciones del documento publicado que considero pertinentes.

INFORME DE LA DIRECCIÓN DE INSTRUCCIÓN PÚBLICA SOBRE LA ENSEÑANZA DE BENTHAM


República de la Nueva Granada, Dirección general de estudios, Bogotá, septiembre 23 de 1835

Al señor secretario del despacho del interior y relaciones exteriores.

Señor:

Por el artículo 168 del decreto de 3 de octubre de 1826 se mandarón enseñar los principios de legislación civil y penal por los tratados de Jeremías Bentham, con calidad de por ahora[garc2] , es decir, provisionalmente.
Desde el primer año escolar que se enseñó por este autor, que fue el de 1827, tuvo el poder ejecutivo de Colombia varias reclamaciones contra la enseñanza de los principios de legislación de Bentham, los que habían sido ya combatidos por la imprenta, como opuestos a la religión y a la moral cristiana[garc3] . Esto obligó a vuestra excelencia el vicepresidente[garc4] a dictar el decreto de 16 de agosto de 1827 que se comunicó a la dirección general de estudios en 17 del mismo, por el cual se previno a los catedráticos que cumplieran rigurosamente con la disposición del artículo 229 del plan de estudios, respecto de la obra de Jeremías Bentham, y se autorizó a la dirección de estudios, para que suministrándosele los fondos por la universidad central, hiciera venir de Europa alguna obra de principios de legislación que no tuviera los defectos de la obra de Bentham y que luego que llegara dicha obra, cesase la enseñanza por la del expresado autor. “Por tanto, añadió el decreto, queda desde ahora reformado el artículo 168 del plan de estudios, que prescribía la enseñanza de la legislación civil y penal por los tratados de Bentham”. Tan importante disposición, que en concepto de la dirección se halla vigente, no tuvo efecto en aquella época[garc5] , sin duda por los transtornos y revoluciones que siguieron después en Colombia[garc6] ,
En 1828 continuaba la enseñanza de los principios de legislación civil y penal por las obras de Bentham. Seguía también el descontento de los padres de familia que veían con dolor el que sus hijos recibieran en los colegios la enseñanza de principios que minaban su moral y su religión[garc7] . Estos informes se elevaron al poder ejecutivo de Colombia, y usando entonces el presidente de la República de la facultad que tenía por el artículo 227, parágrafo único, del plan de estudios de variar las obras que éste señalaba para la enseñanza en los colegios y universidades, dispuso por decreto de 12 de marzo de 1828 (Registro Oficial, página 19) que en ninguna de las universidades de Colombia se enseñaran los tratados de legislación de Bentham. La dirección general de estudios debía designar otra obra, previo el informe de la junta de gobierno de la universidad, o cuidar de que los catedráticos dictaran un curso a sus discípulos, si no se hallaba una obra de legislación que fuera al propósito.
Este decreto debió observarse hasta la publicación de la ley 30 de mayo último[garc8] .
Infiérese del precedente análisis que el poder ejecutivo de Colombia por decretos repetidos ha variado la enseñanza que prevenía el plan de estudios por los tratados de legislación de Bentham. Siendo esta una medida que tomó dentro de la esfera natural de sus facultades ejecutiva, parece a la dirección que de ningún modo puede estar comprendida en la disposición general del artículo 21 de la citada ley de 30 de mayo. Como vuestra señoría sabe muy bien, el congreso no puede derogar los decretos meramente ejecutivos del presidente de la República porque entonces aquél ejercería el poder ejecutivo contra lo que dispone la constitución[garc9] .
Tales son las disposiciones que han regido acerca de la enseñanza de los tratados de legislación de Bentham. Toca al ejecutivo decir cuáles se hallan vigentes y cuáles han sido derogadas[garc10] .
Ahora indicará la dirección algunos hechos importantes. Sea el primero informar a su señoría, para conocimiento de su excelencia el presidente de la República, que así en esta ciudad como en otros colegios donde se enseñan los principios de legislación de Benhtam, existe un descontento general de los padres de familia, los que se quejan amargamente de que se enseñen con las clases de jurisprudencia unos principios de legislación, que en concepto de dichos padres, corrompen la moral de sus hijos y destruyen su religión[garc11] . Estas quejas se profieren no sólo por hombres que pudieran llamarse preocupados, sino por otros que tienen libertad e ilustración en sus principios. Sabe la dirección que muchos padres sufrirán más bien el perjuicio de que se corte la caricia literaria de sus hijos, que no el que sean imbuidos en los principios de legislación de Bentham.
Si las doctrinas de este autor contuvieran los principios esenciales del gobierno, los de la moral u otros de una evidencia reconocida[garc12] , la dirección no dudaría el indicar que el gobierno debía seguir su plan de enseñanza, sin dar gusto a ciudadanos que tenían pretensiones injustas. Mas no es así: Bentham enseña en sus tratados de legislación una de las ciencias llamadas morales, y la funda en principios que tienen mil flancos por donde ser atacados[garc13] , y por consiguiente no son de una evidencia reconocida. ¿Por qué, pues había de insistir el gobierno en que se enseñaran a la juventud doctrinas que la opinión pública rechaza con sólo dos fundamentos[garc14] ?
Esta es la misma opinión que ha formado la dirección de estudios después de un maduro examen del sistema de legislación de Bentham. Él lo funda enteramente en el principio de utilidad[garc15] , y dice que esta es “la propiedad o la tendencia de una cosa, a preservar de algún mal o a procurar el bien. Mal es pena, dolor o causa de dolor. Bien es el placer o causa de placer. El mismo autor añade que en toda su obra usa de las palabras pena y placer en su significación vulgar[garc16] , es decir, lo que cada uno siente como tal, así el paisano como príncipe, el ignorante como el filósofo[garc17] . Poco después añade cuando habla de penas y de placeres, que entiende las penas y placeres tanto del alma como del cuerpo[garc18] .
El principio de utilidad que explica Bentham en el capítulo 4to de su obra[garc19] , confiesa en el 5to que es el mismo Epicuro a quien da grandes elogios. Y ¿podrá alguno sostener que se debe continuar enseñando a la juventud granadina en los colegios y universidades de la República un sistema que conduce inmediatamente a la sensualidad y a la corrupción[garc20] , un sistema que desde su nacimiento ha sido mirado con horror por todos los hombres de buenas costumbres y de moralidad; un sistema que corrompió a la Grecia, y que según algunos célebres historiadores fue la causa de la perdida tanto de aquellas repúblicas como de la romana, propagando la avaricia, la ambición y el frío egoísmo; un sistema, en fin, que se opone a la moral cristiana que enseña el evangelio[garc21] ?
Bentham, fiel a dicho sistema, aconseja repetidas veces (tomo 1, capítulo 5 to) que en toda acción haya un cálculo: que se haga si causa más placeres que penas y que se deje de hacer si se juzga que causa más penas que placeres. Imbuidos los jóvenes en tales principios serán incapaces de los sentimientos nobles y elevados del alma. Los discípulos de Bentham jamás comprenderían el entusiasmo generoso del noble alzamiento que hicieron sus padres en 1810 contra la tiranía española[garc22] . Ellos tuvieron presentes, no los fríos cálculos de las penas y los placeres que les podían causar aquella acción, sino los bienes inmensos que la independencia y libertad derramarían sobre su patria. Esto lo decidió, abandonando las miras y los intereses personales. Doctrinas que indudablemente extinguen en los corazones de los granadinos tan nobles sentimientos, deben, ser proscritas de la enseñanza pública[garc23] .
A estas razones pudieran añadir la dirección las que alegan Montesquieu y otros célebres autores, que han escrito recientemente contra las doctrinas de Epicuro y de sus sectarios como Bentham[garc24] ; pero las omite por no causar la atención del poder ejecutivo y pro aducir a otros fundamentos.
Bentham niega la existencia de las leyes eternas y de la ley natural; reprueba los dictámenes de la conciencia, sostiene que nada hay intrínsecamente bueno o malo, porque esto depende de las leyes dadas por los legisladores, de las que emanan todos los derechos y obligaciones; ataca la religión católica y sus prácticas, y la unidad de la Iglesia y la autoridad del papa, en varios pasajes de su obra, especialmente en el capítulo 18 de la 4ta parte[garc25] ; en fin, niega del todo la relación, este dogma fundamental de la religión que profesan los granadinos (tomo1, capítulo 5[garc26] ).
Sería en extremo difusa la dirección si tratara de hacer un análisis de otras varias doctrinas que contienen los tratados de legislación de Bentham, las que son peligrosas en extremo a nuestra juventud, bien porque minan su religión, o bien porque corrompen su moral arrastrándola a placeres ilícitos y prohibidos, así como también a otros actos que reprueban la severa moral del evangelio. Bentham los pinta como útiles a los individuos y por tanto lícitos y laudables.
La juventud, que por lo común es exaltada en todas sus ideas, adopta con entusiasmo las doctrinas de Bentham, sin excepción alguna. Su excelencia el presidente de la República ha sido testigo de las proposiciones vertidas por algunos jóvenes en los certámenes de legislación universal que se sostuvieron en el último año escolar en la universidad de Cundinamarca[garc27] . Estas proposiciones causarón escándalo y han aumentado en el público la detestación de los principios de Bentham. Supone la dirección que los catedráticos cumplieron con lo prevenido en el artículo 229[garc28] del plan general de estudios y que emitieron (debe decir omitieron) la enseñanza de las doctrinas de Bentham que eran contrarias a la religión y a la moral; a pesar de esto los jóvenes han adoptado como verdaderas aquellas doctrinas; se infiere, pues, que la preocupación del artículo citado es insuficiente, y que debe tomarse otra providencia que corte el mal de raíz[garc29] .
La dirección general de estudios ha meditado largo tiempo cuál deba ser aquella medida, y de qué modo podrá cumplir con las disposiciones de la ley de 18 de marzo de 1826, que la encarga velar sobre los establecimientos públicos de enseñanza y promover todo lo que contribuya a la educación moral y política de los granadinos[garc30] . Al fin ha acordado informar, por conducto de su señoría al poder ejecutivo, “ser llegado el caso de que se suprima nuevamente en todas las universidades, colegios y casas de educación, la enseñanza de los principios de legislación civil y penal por las obras de Jeremías Bentham[garc31] ”.

Deseaba la dirección proponer al mismo tiempo la obra u obras elementales que, en su concepto, pudieran sustituirse para dicha enseñanza. Mas siendo la época de vacaciones, los catedráticos y otros miembros de la junta de gobierno de la Universidad se hallan ausentes, y la dirección juzga muy conveniente oír antes su informe[garc32] . Luego que pueda conseguirlo se apresurará a dar el suyo sobre la materia.
Mas como sucederá acaso que antes se abran los cursos de jurisprudencia en la universidad de Cundinamarca, puede declararse que los catedráticos de principios de legislación den sus lecciones por alguno de los demás autores que indica el artículo del decreto de 3 de octubre de 1826[garc33] .
Sírvase su señoría presentar este informe al despacho de su excelencia el presidente de la República, par la resolución que tenga a bien dictar[garc34] . Dios guarde a su señoría.



José Manuel Restrepo

* No se sabe porque se encuentra esta nota aquí y si es parte del documento original o una nota posterior. Buscar el original

NOTA SOBRE DESTUTT DE TRACY[garc35]

Parece que entre nosotros no faltan quienes, sea por respetos humanos, sea por[garc36] la cortedad de su vista intelectual, no alcanzan a distinguir el materialismo neto, que en la Lógica y la Ideología de Tracy se muestra cual negro borrón en blanquísima tela. Damirón, filósofo ecléctico y que por lo mismo no será sospechoso, juzga Tracy como nosotros, en su Essai sur l’histoire de la Philosophie en la France an XIX siecle. Comienza por llamar escuela sensualista (equivalente de materialista), aquella a la cual pertenece Tracy. Después de rechazar ese sistema desconsolador, cuyos primeros fundamentos echó entre los modernos Locke, cuando propuso la cuestión de si la materia podía recibir la facultad de pensar; y que después continuó y popularizó Condillac con su sensación transformada, dice que con pequeñas diferencias esta es también el sistema de Cabanis, Destutt de Tracy[garc37] , Volney, Garat, Azas, Broussais, todos filósofos sensualistas (materialistas), y también M. La Resiguiere, a quien califica de este modo, porque el principio que profesó en un tiempo y modificó después, a saber, que toda idea tiene su origen en la sensación[garc38] , presenta suficientes señales de este sistema para darle el nombre de la secta, y colocarlo bajo sus banderas[garc39] .



[garc1]La recomendación es que

[garc2]Se dice que es “POR AHORA” es decir que la obra de Bentham se estudiaría provisionalmente.

[garc3]Se da cuenta de que existierón por un lado RECLAMACIONES y por otro PUBLICACIONES EN CONTRA EN LA PRENSA (Por ejemplo la del padre Margallo)

[garc4]Se esta refiriendo a Santander

[garc5]La disposición de prohibición de 1827 no tuvo efecto, pero esta vigente según la dirección

[garc6]Desde la conspiración septembrina, hasta la disolución de la Gran Colombia

[garc7]Informes de los Padres de Familia que minaban su moral dichos estudios. A qué edades se enseñaba y en que cursos

[garc8]Ley 30 de mayo de 1835 vuelve a autorizar estudios textos de Bentham

[garc9]No puede el Congreso derogar estos decretos, se estaría abrogando funciones ejecutivas.

[garc10]Es el ejecutivo cuáles decretos se hallan vigentes y cuáles derogados en cuanto la permisión o no del estudio de los tratados

[garc11]De Nuevo se expone las quejas de los padres de Familia en estudios de Jurisprudencia se incluyan.

[garc12]Critica de la dirección de dichos documentos

[garc13]Las ciencias morale s enseñadas por Bentham tienen mil flancos por donde ser atacadas

[garc14]El gobierno insiste con base en tan solo dos argumentos. ¿Cuáles?

[garc15]Funda el sistema de legislación únicamente en el principio de UTILIDAD

[garc16]La definición de UTILIDAD en PENA y PLACER en su sentido vulgar

[garc17]Critica que sea el criterio de pena y placer de cualquier persona por igual

[garc18]No diferencia entre placeres del ALMA y del CUERPO

[garc19]Se refiere especialmente a los capítulos 4to y 5to de la obra de Bentham *Se esta refiriendo al Tomo I. Capítulo IV titulado “Operación de estos principios en materia de legislación” y el Capítulo V titulado: Explicación ulterior “Soluciones a las objeciones que se proponen contra el principio de utilidad: “Pero se dirá tal vez: este principio de utilidad no es otra cosa que una renovación del epicureismo, y son bien conocidos los estragos que hizo en las costumbres aquella doctrina que fue siempre la de los hombres más corrompidos.
Es verdad que Epicuro solo entre los antiguos tiene el mérito de haber conocido la verdadera fuente de la moral; pero suponer que su doctrina da motivo a las consecuencias que se le imputan es suponer que la felicidad puede ser enemiga de la misma felicidad. Sic prasentibus utaris voluptatibus, ut futuris non noceas. Séneca convierte en esto con Epicuro. Y ¿qué más se puede desear para las costumbres que la previsión de todo placer perjudicial a sí mismo y a los otros? Pues esto mismo ¿no es el principio de utilidad?


[garc20]Dicho sistema conduce a la SENSUALIDAD y a la CORRUPCIÓN.

[garc21]Con este sistema según los HISTORIADORES se perdió la Grecia y Roma condujo a la AVARICIA, EGOISMO Y AMBICIÓN como valores supremos. SE OPONE A LA MORAL QUE ENSEÑA EL EVANGELIO.

[garc22]Perderían el sentimiento de la NOBLEZA que dio lugar al alzamiento de 1810 contra la Tiranía española

[garc23]Recomienda proscribir tales enseñanzas va en contra de los nobles sentimientos

[garc24]Restrepo advierte que MONTESQUIEU critico ya a Bentham por seguidor sectario de Epicuro, pero va omitir tal referencia. * Qué obra de Montesquieu?

[garc25]Capítulo 18

[garc26]Va en contra de la RELIGIÓN CATÓLICA, de la autoridad del papa, la unidad de la Iglesia. Niega la existencia de leyes naturales naturales o eternas, ataca la

[garc27]Habla del CÉRTAMEN DE LEGISLACIÓN UNIVERSAL que se celebró en la UNIVERSIDAD DE CUNDINAMARCA como ejemplo de la exaltación de las ideas de Bentham, indica que Santander fue testigo. *Buscar y ver cuál eran los estudiantes que presentarón el Cértamen, profesores de la Universidad de Cundinamarca y escándalo que suscito. Fecha de 1834

[garc28]Habla del Art. 29 del Plan de estudios: se debe omitir la enseñanza de las doctrinas de Bentham contrarias a la religión y a la moral.

[garc29]Propone que se tome otra providencia para evitar que se enseñe Bentham por parte de los catedráticos.

[garc30]Afirma que dicha dirección tiene competencia para realizar dicha recomendación al poder ejecutivo con base en la Ley de 18 de marzo de 1826, en donde se dispone que dicha entidad vigile los establecimientos públicos de enseñanza pública, principalmente lo referente a la educación moral y política de los granadinos.

[garc31]La recomendación es que: “ser llegado el caso de que se suprima nuevamente en todas las universidades, colegios y casas de educación, la enseñanza de los principios de legislación civil y penal por las obras de Jeremías Bentham [garc31]


[garc32]Desearía recomendar otras obras para sustituir a la de Bentham, pero la junta de gobierno de la Universidad se encuentra en vacaciones (23 de septiembre de 1835). Se habla de la UNIVERSIDAD DE CUNDINAMARCA

[garc33]Se recomienda que se utilicen otros textos mientras se reúnen los catedráticos. Los recomendados en el Decreto de 3 de octubre de 1826

[garc34]Termina diciendo que en todo caso el Presidente decide y esto es tan solo un informe

[garc35]* No se sabe porque se encuentra esta nota aquí y si es parte del documento original o una nota posterior. Buscar el original


[garc36]Destutt de Traccy como sensualista o materialista en sus obras Lógica e Ideología (1817- 1818) Damirón en su Essai sur l’histoire de la Philosophie en la France an XIX siecle

[garc37]Aqui Condillac nombra a Destutt de Traccy

[garc38]Base del sensualismo: Toda idea tiene su origen en la Sensación

[garc39]Según Wikipedia Destutt de Tracy fue el que dio origen a la palabra “ideología”. Era francés pero su familia era de origen escocés. Fue elegido diputado por la nobleza por los Estados Generales al lado de su amigo LaFayyette. Huyo en la época radical y se estableció en Auteil . En la época del “terror” fue apresado un año y allí estudio a Condorcet y a Locke donde dejo los principios de derecho Natural. Ideología, la concibe como la ciencia de las ideas. Representante del SENSUALISMO junto a Condillac y de acuerdo con el materialismo de Cabanis